WOODSTOCK

Supongo que hay muchos oriundos de esta tierra que se quejan amargamente, con justa razon, de por qué no se les ocurrió asistir a Woodstock: tres días de música, paz y amor (sin mencionar el sexo, alcohol y drogas) llevados a cabo hace 40 años exactamente.
Imagino que los ecuatorianos que por 1969 ya tenían uso de razón, y que ahora sufren de esa desdicha, no se enteraron de la celebración de esa gesta histórica, sino años o décadas después de su realización. No hay que olvidarse que por esas fechas las noticias de los acontecimientos relevantes en el mundo, llegaban por barco cruzando el atlántico o del norte del continente por avión a hélice. Pero la limitación más importante a tener en cuenta es que las primeras transmisiones televisivas locales datan de 1960, eso si vaya usted a saber con que programación iniciaron, pero seguramente no fue MTV y CNN en señal abierta, es más, esos canales ni siquiera estaban en planes de creación. Además me enteré, por un artículo de El Universo que motivó escribir este post, que recién en los 70s iniciaron las transmisiones vía satélite en el Ecuador.
Ni los gringos hippies, conocedores de esa convocatoria y talvés de su importancia, no presentían la trascendencia que tendría el evento para las generaciones venideras. Fue un acontecimiento único e irrepetible y todos los intentos en replicar sus kilates han sido poco menos que pura baratija.
Yo, 40 años después y perteneciente a otra época, me quejo amargamente que en todo ese tiempo, nosotros, la renovación generacional, los llamados a llevar la bandera del cambio, no hayamos podido cuajar una propuesta auténtica, representativa y aglutinante como esa. No pudimos hacerlo ni con la globalización y los medios de nuestro lado.
Me temo que aunque Woodstock vuelva a repetirse (ya en el 94 se reedito con pocas luces), los ecuatorianos no podríamos tener acceso televisivo, porque sin embargo que ahora contamos con señal vía satélite para casi todo, nadie contaba con la astucia y la censura del Conartel, y si analizamos fríamente los hechos ultimamente acontecidos, los Simpsons son el Manual de Carreño comparado con 3 días de sexo, drogas y rock and roll.

Etiquetas: 1000 cosas que hacer antes de morir, Diario, Música

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